Veracruz, Ver.- El Fiscal General, Jorge Winckler, no da entrevistas, pero tampoco quiere que sus subordinados las den, y menos que figuren en medios de comunicación, así lo acaba de disponer mediante una circular que ya es conocida como "la ley mordaza de Scuinckler".
La circular fue firmada por su encargado del despacho de prensa, Conrado Hernández Ortiz.
En la misma se dice que la información referente a las acciones que se den en la Fiscalía, serán únicamente objeto de divulgación por parte del Fiscal General.
Si fueran detenciones menores o otro tipo de información, se recurrirá a comunidados oficiales.
De lo contrario, el que intente aparecer en medios de comunicación, puede ser objeto de una sanción, e incluso, perder su trabajo, amenaza el oficio hecho llegar a fiscales regionales, jefes de la policía, delegados de la AVI y todo personal de la Fiscalía.
Esta noticia ha causado malestar al interior del personal de la Fiscalía,pues sienten como intentona del ex abogado litigante, de mantener el control de todo lo relacionado con la información, y desplazar el trabajo de quienes si salen a buscar a los maleantes y asesinos, arriesgando la vida, mientras él la pasa cómodamente en su despacho.
En contraste, a Winckler tampoco le gusta dar entrevistas ya como fiscal, pues cuando era abogado, con el caso Los Porkys y el de Marijose Gamboa, salía a diario a declarar contra el gobierno de Duarte y el sistema.
Ahora los reporteros de la zona conurbada y de Xalapa se han quejado del comportamiento del oaxaqueño, pues lejos de aportar datos, siempre los ignora incluso usa el ahora viejo dicho del "no me lo permite el nuevo sistema" para no emitir comentarios, dejando a los reporteros sin nota.
Una de sus últimos desencuentros con la prensa, fue durante la presentación de Diego Cruz, el segundo Porky detenido, en los juzgados de Veracruz, el Fiscal le cerró la puerta a los reporteros a la audiencia, y entró a redes sociales a burlarse de los comunicadores.
La circular fue firmada por su encargado del despacho de prensa, Conrado Hernández Ortiz.
En la misma se dice que la información referente a las acciones que se den en la Fiscalía, serán únicamente objeto de divulgación por parte del Fiscal General.
Si fueran detenciones menores o otro tipo de información, se recurrirá a comunidados oficiales.
De lo contrario, el que intente aparecer en medios de comunicación, puede ser objeto de una sanción, e incluso, perder su trabajo, amenaza el oficio hecho llegar a fiscales regionales, jefes de la policía, delegados de la AVI y todo personal de la Fiscalía.
Esta noticia ha causado malestar al interior del personal de la Fiscalía,pues sienten como intentona del ex abogado litigante, de mantener el control de todo lo relacionado con la información, y desplazar el trabajo de quienes si salen a buscar a los maleantes y asesinos, arriesgando la vida, mientras él la pasa cómodamente en su despacho.
En contraste, a Winckler tampoco le gusta dar entrevistas ya como fiscal, pues cuando era abogado, con el caso Los Porkys y el de Marijose Gamboa, salía a diario a declarar contra el gobierno de Duarte y el sistema.
Ahora los reporteros de la zona conurbada y de Xalapa se han quejado del comportamiento del oaxaqueño, pues lejos de aportar datos, siempre los ignora incluso usa el ahora viejo dicho del "no me lo permite el nuevo sistema" para no emitir comentarios, dejando a los reporteros sin nota.
Una de sus últimos desencuentros con la prensa, fue durante la presentación de Diego Cruz, el segundo Porky detenido, en los juzgados de Veracruz, el Fiscal le cerró la puerta a los reporteros a la audiencia, y entró a redes sociales a burlarse de los comunicadores.
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